Cultura

Cultura y Tercera Edad

¿Hemos tocado techo? Renovarnos, adaptarnos, o morir

Dicen las crónicas que entre los años en que nace la ONU (14-X-1945 en San Francisco) y la Declaración Universal de los Derechos Humanos (París 10-XII-1948) a instancias de la Asamblea General de la ONU, a los comisionados para su estudio y preparación, uno de los datos que más les sobrecogió fue la proyección demográfica que observaron dirigiendo la vista hacia el año 2000: las consecuencias que iba a tener la pérdida de los 35 millones de jóvenes militares que habían muerto durante la II Guerra Mundial, sobre todo en Europa, jóvenes en edad de tener descendencia, unido a la pervivencia por el contrario de una población ya mayor y con nula o escasa posibilidad real de tener hijos, arrojaba el dato de que hacia el año 2.000 el 16% de la población europea tendría más de 65 años. Y acertaron. Con sus consecuencias, claro. Los franceses lo compararon con el Tercer Estado de la Revolución Francesa (90% de la población) y propusieron que ese sector de población se llamara Tercera Edad. Y ahí está, oficializado. Es el término oficial que utiliza la ONU, la UNESO, la UE, nuestra Constitución y nuestros Estatutos de Autonomía.

Pero ya no es sí. El término de “Tercera Edad” no es un eufemismo, sino un concepto nuevo, no cronológico sino situacional, se está en la situación de Tercera Edad cuando se deja de ser “oficialmente productivo” en la sociedad. Es pues un término socioeconómico. Se caracteriza por diversos aspectos:

  • DEMOGRÁFICO: aumenta el número de personas de la tercera edad de forma espectacular .Según el INE en España éramos a 1-1-2015 el 18% de la población , nada más y nada menos que 8.573.985 ciudadanos/as de 65 años y más (4.897.713 mujeres y 3.676.272 hombres, es decir un 33% más de mujeres)
  • ECONÓMICO: su poder adquisitivo se reduce progresivamente (la mujer tiene una pensión media de 600€) y sin embargo, cada vez más, es un sector consumista.
  • BIOLÓGICO: el proceso de envejecimiento trae consigo un progresivo enlentecimiento de las funciones biológicas, mayor fragilidad, fatigabilidad, con el rasgo de la polipatología.
  • SOCIALES: Como ya no produce, no sirve, y se le margina. Pierde su estatus social con una sensación de inutilidad y auto-minusvaloración crecientes.
  • CULTURAL – EDUCATIVO: Según la estadística del CESI, el 5,8% de los mayores de 65 años en España, son analfabetos totales, el 59% no tiene estudios o solo primarios, el 27,7% tiene estudios medios y solo el 7,5% ha ido a la Universidad. La brecha digital nos dice que en 2014 y ya retrocediendo incluso hasta los de más de 55 años, solo el 24% utilizaba INTERNET.

Estos últimos datos culturales son determinantes. Ahí está el voto-colchón de la Derecha. El voto del “no te metas en líos, no te comprometas política ni socialmente, vamos a lo seguro…” No lo han visto nuestros Partidos de Izquierda? En las pasadas Elecciones del 20 D ninguno daba una alternativa política detallada a esta situación.

Desde los años 80 ya empezaron a surgir alternativas que han ido in crescendo y cada vez lo hacen mejor: las Aulas de Tercera Edad ( que nos exportaron los franceses, sus inventores), las Aulas de Mayores en las Universidades, las EPAS, un sector de la UNED, algunos Centros Socioculturales Municipales… Pero falta muchísimo. Activar la CULTURA como instrumento de transformación social y dignificación de la persona debe ocupar un lugar de primer orden para ayudar a la recuperación de este colectivo cuya carga social es inversamente proporcional a su preparación humana. Hacen falta respuestas a necesidades culturales, ocupacionales y de relación social. Son cada vez más las personas mayores que no quieren entender la jubilación y la “situación de tercera edad” como sinónimo de regresión y abandono, y desean cultivar sus aptitudes y ampliar su horizonte.

La respuesta debe posibilitar a esa Tercera Edad su realización personal, la comprensión de su entorno, lo que está ocurriendo en el mundo y participar en la vida comunitaria. La alternativa debe ofrecer una mayor integración de la Tercera Edad en la sociedad, fomentando actitudes críticas ante la vida mediante la animación de grupos de reflexión y debate. Debe posibilitar la apertura a otros grupos de edad y coyuntura, de manera que no se convierta en un compartimento estanco. Y debe hacerse de forma que disfrute de la cultura como gratificación.

Cuatro tipos de actividades:

Formativo-Educativas: Ciclos de Conferencias, mesas redondas, cursillos, idiomas, informática. Los temas deben ser diversos pero sincronizados, impartidos por especialistas en la materia y capacidad de divulgación, huyendo siempre del profesor “grifo” Los asistentes preguntan y aportan opiniones.

Actividades eminentemente culturales: Seminarios de Historia del Arte, Literatura, Geografía física, urbana y política, Historia, Pensamiento, Biología, Ciencia y Técnica, Psicología, Pedagogía, Economía, Derecho, Audiciones musicales comentadas, Sociología, etc.

Actividades socioculturales: Eminentemente participativas. Debe primar la interrelación social. V.g.: desde los grupos de Geografía Urbana, los Alumnos de la Tercera Edad participantes visitan cada mes un barrio de la Ciudad, preguntando y filmando entrevistas a los Representantes de la Asociación de vecinos, a los Profesores y Alumnos de los Centros escolares, a los barrenderos, a la policía municipal, a los comerciantes y clientes que entran o salen, al cura de la parroquia si la hay, a los transeúntes, a los médicos, enfermeras y pacientes de los Ambulatorios etc. sobre un cuestionario previamente discutido y preparado por el grupo bajo la dirección del correspondiente Profesor. Posteriormente se organiza una Mesa Redonda abierta a toda la Ciudad en un Foro grande, invitando a los concejales de los diversos Partidos políticos. Se proyecta lo filmado y se debate. Otro ejemplo: el grupo de Prensa y Actualidad, cuando hay elecciones locales, Autonómicas o Generales como las de ahora, invitan a quienes se han presentado para que expliquen, una vez celebradas ya las elecciones, cómo van cumplir de verdad lo que decían en sus programas. Las salas se llenan y la “autoridad” de que sean los Mayores quienes preguntan y cuestionan, “obliga” a todos los políticos elegidos a acudir. Programa de Radio: un día a la semana, a las 5 de la tarde, LA VOZ DE LOS MAYORES, a través de sus componentes de Tercera edad, opina en una emisora local durante media hora, acerca de cualquier tema de actualidad de la semana y contestan a quienes llaman.

Actividades de Dinámica ocupacional: físico-deportivas: natación, Gimnasia, Tai-chi, Petanca, etc. Creación artística: Coro, Grupo de Teatro leído, Pintura, Cerámica, Cine-forum, etc.

GESTIÓN DEMOCRÁTICA: .-estas experiencias deben ser de origen público, ya que dada la marginación y escasa iniciativa de este sector de la población, la iniciativa privada o no existirá o aparecerá con unos intereses suplementarios- ideológicos – religiosos – económicos – comerciales que ya se están empezando a manifestar en ciertas experiencias incipientes en las que la organización de Tercera Edad correspondiente parece más bien una Agencia de Viajes. 2.– Los participantes eligen cada año una comisión de representantes que, junto al Equipo Organizador, conforma una especie de Consejo escolar que programa y gestiona, se autoevalúa y finalmente rinde cuentas a la Asamblea a la que con días de antelación ha entregado un cuestionario de opinión y propuestas.

FINAL: A la pregunta del cuadro LA MUERTE DE SÓCRATES que encabeza este artículo, la respuesta es no. No, no hemos tocado fondo. Falta mucho. Pero la aplicación de la Cultura como instrumento dignificador en CONFLUENCIA con todos los conciudadanos que luchan por la transformación social, supondrá cada vez una mayor RENOVACIÓN y ADAPTACIÓN QUE ALEJARÁ LA DECREPITUD. Y moriremos dignamente. Que no será poco.

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