Internacional

Brasil y los idus de Marzo (I)

El sinvergüenza no espera su turno.

Dilma-lula
Lula da Silva y su sucesora Dilma Rousseff durante un mitin electoral en 2010. Fuente: www.ecured.cu

Foi o fumo, não é?, le preguntó el expresidente Lula da Silva al médico del Hospital Sirio-Libanés de São Paulo, cuando en octubre de 2011 le diagnosticaron cáncer de laringe. La respuesta era fácil y la pregunta casi innecesaria. No sucede lo mismo cuando se trata no sólo de esclarecer sino sacar conclusiones del complejo entramado que dió paso al proceso de impeachment (destitución) de la presidenta Dilma Rousseff.

É golpe!

Ante todo, es necesario valorar la base jurídica utilizada para el mismo. La derecha brasileña trata de levantar una cortina de humo tras la que intentará entretejer una “verdad jurídica” consistente en acusar a Dilma Rousseff (PT)2 de crimen de responsabilidad por haber falseado el déficit presupuestario;3 pero esta estrategia tiene tan poca consistencia (por ejemplo, de aplicarse en Europa, hubiese supuesto en su día el cese de la casi totalidad de los gobiernos) que el mismo día de la votación en la Cámara de Diputados (17/4/2016) se vio desmontada por el anterior presidente del Tribunal Supremo Federal (STF) Joaquim Barbosa, al afirmar en su cuenta de Twitter: “¡Es para echarse a llorar de vergüenza! Simplemente patético! Tomen nota: todavía tendremos más razones para sentir vergüenza de nosotros mismos a lo largo de toda esta historia“,4 añadiendo en conferencia el 22 de ese mismo mes: “El incumplimiento de la norma presupuestaria es la regla en todos los gobiernos de Brasil. No estoy diciendo que la presidenta no haya incumplido las reglas de la ley presupuestaria y de la ley de responsabilidad fiscal. Lo que estoy queriendo decir es que es desproporcionado, es brutal. En un país como el nuestro, es una anormalidad destituir a la presidenta de la República teniendo como base esos fundamentos“.5

Sin título2Joaquim Barbosa, expresidente del Tribunal Supremo Federal (STF)

Desde una perspectiva política, lo primero que llama la atención no es tanto que en Brasil la destitución del presidente de la República pueda ser presentada por cualquier ciudadano y que deba ser aceptada por el presidente de la Cámara de Diputados, en este caso Eduardo Cunha,6 sino que este personaje perteneciese al PMDB7 (Río de Janeiro), al igual que quien era vicepresidente del gobierno (Michel Temer, PMDB, Río de Janeiro, actualmente presidente interino de la República), dado que en ese momento dicho partido formaba parte del gobierno. Así que como ninguno de estos dos políticos está loco, una maniobra tan burda (36 de los 38 miembros de la Comisión de Destitución de la Cámara de Diputados que votaron a favor del proceso, están investigados por corrupción y otros delitos en la operación Lava Jato),8 sólo puede responder a un movimiento político a la desesperada, es decir al plan B de una estrategia fallida; estamos pues, ante la nueva forma reservada por los think tank9 del neoliberalismo para los países emergentes dotados de cierta estructura democrática: el golpe de Estado constitucional (“golpe de Estado frío”, lo denominó Der Spiegel). Pero para hacer esta afirmación habrá que poner en evidencia el origen del mismo y su objetivo, así como su línea principal de acción y alguna otra subordinada.10 y 25

La necesidad de un plan B como resultado de las elecciones presidenciales de 2014 (Deu zebra!)11

La segunda y definitiva vuelta de las elecciones presidenciales se celebró el día 26 de octubre de 2014; en ella se enfrentó Dilma Rousseff (PT), llevando a Michel Temer (PMDB) como vicepresidente, con el senador de la derecha Aécio Neves (PSDB), uno de los corruptos de la operación Odebrecht…y saltó la sorpresa, venció Dilma con 54.500.000 (51,6%) votos, frente a los 51.000.000 (48,4%) de Aécio. Así que para los intereses neoliberales pasó a ser necesario poner en marcha un plan B que reorientase la nave hacia una deriva más de acorde con sus intereses, algo por otra parte abiertamente reconocido en las instancias dominantes y recogido sin rubor por el digital Folha Política (25/1/2016): “En Brasil, la incapacidad de la oposición para ganar unas elecciones que le eran francamente favorables, bloqueó el cambio de rumbo a través de las urnas, llevando a un impasse a lo largo de 2015 que paralizó el país política y económicamente”.Fig. 1. Algunos resultados significativos de las elecciones presidenciales de octubre 2014

¿Porqué la sorpresa en las elecciones presidenciales? ¿Porqué resistió el PT la primera ofensiva?

Entre el 7 y el 15 de octubre de 2014, es decir durante parte de la campaña electoral, las encuestas daban una ligerísima ventaja a Aécio (45-46%) sobre Dilma (43-44%). Es de suponer que la derecha política brasileña y el entramado de los medios de comunicación afines (la práctica totalidad) creyeran que ante el evidente aumento del rechazo a Dilma, incluso en parte de la llamada nueva clase media,12 se podía producir el cambio de rumbo neoliberal a través del efecto de resonancia con solo mantener la presión mediática. Pero las medidas sociales que había implementado el PT a partir del primer gobierno Lula de 2003 (p. ej., el salario mínimo tuvo un crecimiento real, descontada la inflación, del 76% y en 2013 el Programa Bolsa Familia13 lo percibieron 55 millones de personas), hicieron que el voto donde la población más necesitaba recibir estas ayudas, fundamentalmente el Nordeste [véase (13)], tuviera el peso suficiente como para inclinar la balanza hacia Dilma (véase Fig. 1).

Los cinco pilares del plan B

Así pues, la derecha tuvo que urdir sobre la marcha una nueva estrategia, la cual presentaba una condición sine qua non: prescindir de la posibilidad de que decidieran los ciudadanos en las urnas. Y esta se basó en cinco pilares: 1. Con el viento de cola aportado por la crisis (véase Fig. 2), había que convertir la corrupción en la seña de identidad exclusiva de Dilma y el PT. 2. Acoso y derribo de la presidenta Dilma desde los medios de comunicación, asumiendo éstos el desarrollo de la tarea del apartado 1 y orquestando las consiguientes movilizaciones. 3. Radicalización de la privilegiada clase alta y arrastre hacia su posición de gran parte de la denominada clase media de las zonas urbanas del Centro y Sur de Brasil, convirtiendo el eje São Paulo-Río de Janeiro en el escenario en el que mostrar al mundo el “apoyo total” con que contaba el golpe y neutralizando además así la capacidad de reacción del PT. 4. Ruptura del gobierno por parte del partido de la derecha (PMDB) que participaba en el mismo, imprescindible en la vía elegida del impeachment. 5. Actuación puntual pero impactante de algún juez que “avalase por pasiva y casualmente” el

Sin título1Fig. 2. Cruce de algunos datos y fechas a tener en cuenta

contenido esencial de la estrategia expuesto en el apartado 1. Pero antes de abordar estos aspectos, existen algunas cuestiones previas que hay que responder: ¿todo esto porqué? ¿cuál es el objetivo?

Autor intelectual, objetivo, momento y detonante del plan B

Es evidente que el autor intelectual no puede ser otro que el entramado de intereses aglutinados alrededor de la ideología neoliberal, los mismos que aprovechan la crisis económica, para impulsar y hasta imponer su política de privatizaciones y recortes. No se puede decir que la línea política y económica desarrollada primero por los dos gobiernos de Lula da Silva (2003-2010) y después continuada por los otros dos de Dilma Rousseff (2010-2016), estuviera bien vista en las instancias neoliberales, ya que manifestaba no ser lo suficientemente dócil al Nuevo Dominio Indirecto17 que ejercen las instituciones que desarrollan su poder de orientación económica al margen del control de los Estados. Y esto se pone de manifiesto en dos niveles diferentes: 1. En las relaciones exteriores de Brasil. 2. En lo referente al modelo económico interior.
En el juego geopolítico, los países emergentes denominados con el acrónimo BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), se han configurado como un condicionante mundial, al poseer reservas de petróleo (Brasil, Rusia), armas atómicas (Rusia, China e India), población y fuerza de trabajo abundantes (China, India, Brasil y Rusia), estar industrializados y tener un gran potencial para el consumo interno. Si dentro de Brasil, la política de mistura (mestizaje), fue siempre defendida por la izquierda y los progresistas, la política exterior del PT se caracterizó por cierta multiculturalidad, es decir por tener en cuenta con cada país no sólo la balanza comercial sino aspectos esenciales de solidaridad. Esto le permitió convertirse en hegemónico en el Mercosur, adquirir notable influencia con algunos países africanos (en algunos de ellos beneficiado por lazos históricos y de idioma) y ser la voz discordante más peligrosa en reuniones como la del G8 + 5, al tratarse del país emergente con el sistema democrático más homologable y por lo tanto no poder ser encasillado fácilmente en el lado de los que desarrollan vías no recomendables.
Internamente, la política económica desarrollada por el PT ha mostrado gran fortaleza y permitido logros importantes. El crecimiento del PIB (que en 2010 llegó a ser del 7,5%), el aumento del salario mínimo,18 la mejora del sistema de pensiones y los diferentes programas sociales [Plano Brasil sem miséria, Minha casa minha vida (programa de construcción de viviendas), Farmácia popular (programa sanitario), Programa de bolsa de estudios y el ya comentado Programa Bolsa Familia] propiciaron no sólo la expansión basada en el consumo interno (esquivando la crisis hasta casi 2015), sino también la disminución de la desigualdad, algo reconocido en todos los estudios de prestigio (IBGE, FGV, universidades) por el descenso durante la última década del coeficiente de Gini19; también es manifiesta la disminución de la pobreza. En palabras de la nada sospechosa OCDE:20 “Desde la perspectiva de la pobreza y la desigualdad, lo más importante son las pensiones y el programa de transferencias monetarias condicionadas Bolsa Familia que ahora forma parte de un paquete de políticas más amplio denominado Brasil sin Miseria”.
Pero hay otro asunto económico a tener en cuenta: el petróleo. La compañía estatal Petrobras es la mayor empresa brasileña, responsable de la investigación, explotación, transformación y distribución del petróleo. Su importancia sobrepasa el mundo de los hidrocarburos ya que tiene presencia en la construcción naval y en el desarrollo y fabricación de maquinaría pesada. Petrobras es un instrumento estratégico para la economía y el desarrollo brasileño. Además, se ha descubierto que las profundas aguas del litoral del sudeste brasileño guardan reservas de hidrocarburos. Esta reserva equivale a cinco años del consumo mundial del petróleo, con la ventaja añadida de su bajo costo de extracción.
El objetivo del plan B es dar paso a una política de recortes sociales y privatizaciones. Y tanto es así que poco tiempo ha tardado el presidente interino Temer en enseñar la patita:
“Temer manda suspender todas las nuevas contrataciones del programa Minha Casa Minha Vida. Dilma Rousseff había anunciado en julio de 2014, construir 2 millones de viviendas para finales de 2018, con inversiones de casi de 210.000 millones de reales (52.500 millones de €)”. O Dia (20/5/2016).
“El presidente interino de la República de Brasil, Michel Temer, sugirió una enmienda a la Constitución y confirmó, durante su presentación de las medidas económicas del gobierno, de su posición favorable para priorizar un proyecto ya aprobado por el Senado que libera a Petrobras de ser operadora única y de tener una participación mínima del 30% en los consorcios formados para la explotación del petróleo de la capa presal, así como acabar con el Fondo Soberano, creado para utilizar en periodos de crisis”. (Reuters, 24/5/2016).
La elección del momento más favorable de una operación de tal envergadura exigía contar con las mejores condiciones para poder desarrollar Los cinco pilares del plan B expuestos anteriormente y esta situación se daba en el marco de la crisis económica y más concretamente en un momento álgido de la misma (véase los datos del año 2016 en Fig. 2).
El detonante utilizado fue la corrupción. Y este es un aspecto de gran importancia política y muy a tener en cuenta, dado que se ha demostrado que puede ser capaz de dinamitar cualquier estrategia transformadora, no sólo la de un tibio proceso como el que ha tenido lugar en Brasil, sino la de cualquier otro país desarrollado. La caída hacia “el lado oscuro” de la cúpula del PT [véase (14)] se convirtió en el ariete utilizado por los medios de comunicación contra Dilma (el mensalão fue mantenido en la recámara durante 11 años), con consignas tan desproporcionadas como las de la elitista revista Veja: “Lula dirigía el sistema de corrupción…¡les toca ir a la cárcel!”. Porque aquí lo que tenemos que tener en cuenta no es sólo que la corrupción sea fundamentalmente el santo y seña histórico de la derecha brasileña [véase p. ej. (8) y las actuaciones de algunos de sus políticos que aparecen en la operación Odebrecht], sino que ésta no ha tenido ningún efecto sobre la elitista y fuertemente ideologizada clase alta (al revés, la aglutinó y le ha dado sentido histórico), mientras que la corrupción de la izquierda ha neutralizado a la clase baja y a parte de la denominada clase media y disgregado hacia la ideología de la clase alta al resto de esta última. Y es que la clase alta tiene sentido de tal, mientras que amplios sectores de trabajadores han dejado de tomar como referencia su posición como fuerza de trabajo, para pasar a considerarse solamente en su relación con el consumo. La razón por la que en medio del revuelo de la crisis y ante la posibilidad de perder capacidad de consumo, los sectores de trabajadores con posición más frágil entraran en pánico y que a través del efecto de resonancia se volvieran receptivos a los mensajes golpistas emitidos desde los medios de comunicación, se puede deducir de los datos que aparecen en Fig. 3 y Fig.4 ¿No habría sido conveniente haberse dotado de reservas que permitieran mitigar los efectos de la crisis sobre los más débiles, en lugar de acometer obras faraónicas como las de algunos estrambóticos estadios de fútbol para el mundial 2014?

Sin título33. Clases sociales en Brasil según SAESin título4Sin título54. Izda. Salarios en Río de Janeiro. Dcha. Precios en Río de Janeiro

  1. El sinvergüenza no espera su turno.
  2. Ante la proliferación de partidos en Brasil, quizás sea necesario especificar las siglas de alguno de ellos. Izda.: PC do B (Partido Comunista de Brasil); PSB (Partido Socialista Brasileño); PSOL (Partido Socialismo y Libertad); PT (Partido de los Trabajadores). Dcha.: PDS (Partido Democrático Social); PFL (Partido del Frente Liberal); PL (Partido Liberal); PMDB (Partido del Movimiento Democrático Brasileño); PPB (Partido Progresista Brasileño); PPR (Partido Progresista Renovador); PRN (Partido de la Reconstrucción Nacional); PSC (Partido Social Cristiano); PSD (Partido Social Democrático); PSDB (Partido de la Socialdemocracia Brasileña); PTB (Partido Trabajador Brasileño).
  3. Lo cual en Brasil es denominado pedaladas fiscais (pedaladas fiscales).
  4. Jornal do Brasil, 22/4/2016.
  5. Ibíd.
  6. Eduardo Cunha (PMDB), que primero pasó por el PRN y el PPB, pertenece a la Iglesia Evangelista; es un político reaccionario y xenófobo, ejemplo paradigmático, junto a Jucá (ver 25) del porqué de la debilidad de los partidos brasileños. Hace años se libró de una condena por corrupción al prescribir los cargos; ha aparecido con cuentas en Suiza, en los papeles de Panamá y está implicado en la operación Lava Jato (Lava Jato: se denominan así las estaciones de lavado a presión de los coches y de ahí su aplicación para el blanqueo de dinero).
  7. El PMDB (Partido del Movimiento Democrático Brasileño), es un partido populista de derechas, fundado como MDB en 1965 para funcionar en el esquema de la dictadura como oposición al oficialista ARENA, en un supuesto modelo bipartidista tipo EE.UU. De su peligroso carácter camaleónico da muestra el haber participado, de una u otra manera, en todos los gobiernos desde el fin de la dictadura.
  8. Operación Lava Jato. Llegó al gran público en marzo de 2014, con la detención de 24 personas en varios Estados de Brasil, pero había comenzado en julio de 2013, cuando la Policía Federal de Curitiba (Paraná) descubrió una red de lavado de dinero de tamaño mediano que operaba desde Brasilia y São Paulo. En 2014 fueron presos Alberto Youseff, experto en blanqueo de dinero y el exdirector de abastecimiento de Petrobras (condenado a tres años de cárcel) y Paulo Roberto Costa (condenado a 12 años de cárcel), los cuales hicieron aflorar lo que era la rama del blanqueo de dinero proveniente del esquema de corrupción y sobornos a altos cargos de la empresa Petrobras, conocido como caso Petrobras que ha salpicado a una gran cantidad de políticos brasileños. En febrero de 2016, en la instrucción de la operación LavaJato, se descubren los documentos de la empresa Odebrecht. Marcelo Odebrecht era uno de los hombres de negocio más poderosos de Brasil, expresidente de la constructora Odebrecht, la empresa de ingeniería y construcción más grande de América Latina, fue detenido en junio de 2015 y condenado en marzo de 2016 a 19 años y 4 meses prisión, al ser declarado culpable del pago de más de 30 millones de dólares en sobornos a funcionarios de Petrobras a cambio de obtener contratos e influencia. Entre los documentos que la Policía Federal requisó en la operación Odebrecht, se encuentran listas donde se enumeran más de 200 políticos de la mayoría de partidos (la mayoría del PMDB y de la oposición, aunque también del PT) y pagos de comisiones. La cadena de corrupción Lava Jato (2013)- Petrobras (2014)- Odebrecht (2016), es clave en este asunto.
  9. Think tank. Literalmente, depósito de pensamiento. Laboratorio de ideas de ciertas instituciones, entre las que se encuentran las corporaciones del neoliberalismo que desarrollan su poder al margen del control de los estados.
  10. Eduardo Cunha aceptó tramitar el impeachment el 3/12/2016, pocas horas después de que el PT le retirase el apoyo en el Consejo de Ética de la Cámara de Diputados. Su cese como presidente de esta última, no es otra cosa que podar una rama dañada y secundaria, algo necesario para el fortalecimiento del tronco golpista.
  11. Paradójicamente, la expresión deu zebra! (¡saltó la sorpresa!), tiene su origen en la TV Globo, donde surgió a principios de la década de 1970 para manifestar que en un partido de fútbol se había dado un resultado inesperado; para ello, aparecía en pantalla una cartulina con la figura de una cebra, al tiempo que una voz profería deu zebra!.
  12. Nueva clase media (Nova classe média). Término utilizado por primera vez en el año 2008 en un estudio de la Fundación Getúlio Vargas (FGV), para designar al sector de trabajadores con unos ingresos que actualizados estarían comprendidos entre 1480 reales (376 €) y 5800 reales (1440 €), cuya capacidad de consumo según FGV “va mucho más allá de satisfacer las necesidades básicas y han dado un impulso sustancial al crecimiento del consumo agregado”.
  13. Programa Bolsa Familia. Creado en 2003 por el primer gobierno Lula. Es un programa de transferencia de renta que proporciona ayuda financiera a las familias pobres de Brasil; a cambio, las familias deben asegurarse de que sus niños vayan a la escuela y cumplan los calendarios de vacunaciones. En 2013 lo percibieron 55 millones de personas (27% de la población de Brasil). En 2016 está dotado con 28.000 millones de reales (7.000 millones de €). La cantidad promedio percibido por familia es de 176 Reales (44 €). El Estado de Bahía es quien recibe mayor cantidad de dinero, 3.200 millones de reales (800 millones de €).
  14. Mensalão. Literalmente sueldazo. Es el nombre dado a la crisis política sufrida en 2005 por el primer gobierno de Lula, originada por el soborno a varios diputados de la oposición de derechas (PL, PMDB, PP, PTB) para que votaran a favor de los proyectos del PT. Entre los implicados del PT se encuentran: José Dirceu, Ministro Jefe de la Casa Civil (Jefe del Gabinete de la Presidencia de la República), dimitió en 2005; fue condenado en 2012 a 10 años y a 23 años en 2016José Genoíno, presidente del PT. Condenado a cuatro años en 2012, indultado en diciembre de 2014. Delúbio Soares, tesorero del PT. Condenado a seis años en 2012 e indultado en marzo de 2016. El mensalão es la prueba más evidente de la errónea estrategia política de alianzas desarrollada por el PT con la derecha, escogiendo, para sortear la fragmentación y la situación de minoría en la Cámara de Diputados, el aparente y trillado atajo de la corrupción (consustancial con la práctica parlamentaria brasileña histórica).
  15. IBGE. Instituto Brasileño de Geografía y Estadística. Es una fundación pública.
  16. Ibope. Instituto Brasileño de opinión Pública y Estadística. Entidad privada.
  17. Nuevo Dominio Indirecto. Es una actualización del término Dominio Indirecto (Indirect Rule) o administración indirecta, utilizado por el administrador colonial inglés Frederick Lugard en su libro The Dual Mandate in British Tropical Africa (1922), donde se teoriza que para la explotación de los recursos de las colonias, en muchos casos lo más conveniente económicamente para Gran Bretaña era la utilización de las incipientes estructuras estatales autóctonas, una vez llegado a acuerdos con los gobernantes nativos, permitiéndoseles capacidad legislativa y recaudatoria (eso sí, remitiendo una parte a Londres), mientras se dejaba a los funcionarios civiles y militares británicos el control económico y militar.
  18. El trabajo de Rodrigo Pansanato, Salário mínimo versus desigualdade de renda no Brasil, 2008 (Instituto de Economía de la Iniversidad Estatal de Campinas), demuestra que en Brasil, el aumento del salario mínimo redujo la desigualdad (y ello pese al pernicioso efecto que produce al hacer que se incremente el número de personas cuyos ingresos quedan por debajo de él).
  19. El coeficiente de Gini se utiliza en economía para medir la desigualdad de los ingresos.
  20. J. M. Arnold y J. Jalles, Dividiendo la tarta en Brasil: Distribución del ingreso, Políticas sociales y la Nueva Clase Media, OCDE, 2014.

 

 

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