CONFLUENCIA es una plataforma de debate que nace con el propósito de buscar respuestas a las preguntas y los desafíos que plantea la grave crisis económica, política, social y medioambiental producida por la globalización y el dominio del capital financiero. Todo ello hace necesaria la elaboración de en una alternativa global al neoliberalismo y la barbarie capitalista, y establecer un nuevo vínculo entre teoría y praxis política para construir otro mundo posible. Un nuevo tipo de sociedad socialista que libere las fuerzas productivas generadas por la Revolución Digital mediante la implementación de nuevas relaciones de producción basadas en la cooperación, la solidaridad, la planificación científica y racional de la actividad económica, el control democrático del mercado, la gestión ciudadana de la vida publica, así como el desarrollo y ampliación del Estado Social de Derecho con la participación permanente de las clases populares en la vida democrática. Un nuevo tipo de sociedad socialista que impulse el crecimiento sostenible de la economía orientada al pleno desarrollo de las capacidades humanas, la paulatina eliminación de todo tipo de desigualdad, el progreso cultural, y la defensa del medioambiente.

Nosotros pensamos que la actual crisis socioeconómica constituye una amenaza y una oportunidad. Es la condición negativa para una urgente renovación y desarrollo de la teoría y práctica marxista de la izquierda transformadora, cuyo horizonte estratégico es la nueva sociedad socialista. Una renovación y desarrollo que en CONFLUENCIA queremos basar en el debate teórico-político, de forma que nos permita avanzar formulaciones rigorosas, vinculadas a la praxis de la lucha de clases, en la perspectiva de la trasformación socialista.

La cruel realidad de la actual crisis y sus destructores efectos, así como la ineficacia e injusticia de todas las medidas adoptadas hasta ahora para superarla, demuestra que no se puede prescindir del marxismo, como ya hizo en su día la socialdemocracia, y hacen hoy los posmodernos y populistas de izquierdas. Aunque sí del marxismo dogmáticoanticientífico que se limita a repetir y  comentar, con mayor menor erudición y originalidad, los textos clásicos como si fueran la verdad revelada. Para nosotros, por el contrario, el marxismo es la teoría científica que explica cómo evolucionan y se trasforman de las sociedades humanas. Un instrumento imprescindible por tanto, para el análisis de la realidad social, y una guía necesaria para la acción política que permita inaugurar una nueva etapa en la historia de la humanidad. Porque la busca de opciones alternativas al capitalismo global y financiero es un deber imperioso.

Parafraseando a Mark Twain, las noticias sobre la muerte del marxismo científico parecen exageradas. Fragmentado y disperso, desorientado sin la necesaria validación empírica tras el fracaso del llamado socialismo real, el marxismo científico resiste el envite ideológico de neoliberales y populistas renovándose. Ya no cabe el recurso fácil a la cita del clásico, ni a la fe del viejo y heroico revolucionario al que el viento de la historia debería llevar inexorablemente a desprenderse de las limitaciones científicas propias de su época. Ni toda la ciencia evolucionista biológica se agotó en Darwin, ni el marxismo científico se estableció definitivamente con Marx, Engels y Lenin. Nosotros rechazamos la aberración intelectual que supone convertir el marxismo en la única verdad revelada, que es tanto como negar su raíz revolucionaria. Somos conscientes de que la trasformación de la realidad exige profundizar y desarrollar en la ciencia marxista de la evolución de las sociedades humanas. Algo siempre necesario, pero especialmente cuando el dominio político-económico del capital financiero global ha generado nuevas formas de luchas de clases enfrentadas a las viejas lacras de la desigualdad, la discriminación, la injusticia, la pobreza severa, la marginación y exclusión social, pero también a novedosas y creativas fuentes y formas de explotación, la externalización y privatización de las funciones sociales del Estado, y el gravísimo deterioro medioambiental que conforman la geometría del abismo.

Se quiera o no, guste más o menos, el marxismo científico se ve sacudido por la onda expansiva provocada por los avances en el conocimiento de otras disciplinas y el impacto de la mayor revolución científico-técnica de la historia. Hoy es imposible ignorar los impresionantes logros en ciencias humanas y sociales, como la neurología cognitiva, la biología evolutiva, la genética de poblaciones, la antropología cultural, la demografía, las ciencias de la computación, la política económica, etc. Nosotros pensamos que es necesario dotar de sólidas bases científicas y conceptuales al marxismo, al que algunos prestigiosos ex marxistas quieren encerrar en el museo de las teorías fallidas.

Por eso, en CONFLUENCIA queremos abordar, sin dogmas ni certezas que no hayan sido contrastadas y validadas por la praxis, el estudio de la realidad socioeconómica y sus mecanismos evolutivos, a fin de formular un modelo de socialismo que pueda enfrentarse a la prueba de su viabilidad histórica y salga victorioso. Se trata de una ingente tarea que solo puede resolverse de manera colectiva. Por todo ello, nosotros concebimos CONFLUENCIA como una plataforma libre, abierta, y autogestionada, en la que todos podemos participar (una vez registrados) aportando artículos, trabajos, estudios, críticas y comentarios. Pero siempre desde la perspectiva de contribuir al enriquecimiento del marxismo crítico y defender la unidad de las izquierdas, sin que ello suponga militancia partidista concreta.