Trabajo

La Prestación de Ingresos Mínimos: Paso a paso se llega lejos.

Hace varios meses se organizó desde Espacio Público un debate on-line (http://www.espacio-publico.com/por-una-renta-minima-garantizada-completar-las-redes-de-proteccion-social-una-necesidad), a raíz de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) puesta en marcha por CCOO y UGT para el reconocimiento de una Prestación de Ingresos Mínimos.

Nuestro sistema de prestaciones asistenciales, aún siendo cuantitativamente importante, es muy ineficaz en términos de reducción de la pobreza si lo comparamos con los países de nuestro entorno, además la profundización y alargamiento de la crisis, resultado de una erróneas políticas de austeridad fiscal y devaluación salarial, está reventando las costuras de nuestro sistema de protección social, cuya consecuencia es una consolidación de la fractura social cuyas consecuencias a largo plazo somos incapaces de imaginarnos.

En el primer trimestre de 2016 había cuatro millones setecientas noventa y una mil personas en paro, con una tasa de cobertura por desempleo que solo alcanza al 53% de los parados, y más de dos millones de personas que no perciben ningún tipo de prestación. Tampoco hay que olvidar que casi 3 de cada 10 personas (el 28,6%) se encuentran en riesgo de exclusión social, según la encuesta de condiciones de vida publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), y que hay más de 719.000 hogares sin ingresos salariales.

La propuesta de CCOO y UGT consiste en asegurar recursos económicos básicos a todas las personas residentes legales en España, que están en edad laboral, que queriendo trabajar no pueden hacerlo, que hoy no tienen prestaciones de desempleo y que carecen de recursos que les permitan vivir con dignidad. Según datos del INE, hay 2.151.000 personas que se encuentran en esta situación y que viven en 1,8 millones de hogares que tienen una renta per cápita inferior al 75% del Salario Mínimo Interprofesional, 5.837 euros anuales, por lo que podrían ser beneficiarios de esta prestación.

La Prestación que proponemos los sindicatos ascendería a una cuantía mínima equivalente al 80% del IPREM (426 euros/mes) y se vería incrementada para los beneficiarios con hijos y familiares a cargo. Para garantizar su universalidad proponemos que sea una prestación de la Seguridad Social en su ámbito no contributivo, cuya financiación debería garantizarse vía impuestos, a través de los Presupuestos Generales del Estado. El coste sería de unos 11.000 millones de euros anuales, un 1,1% del PIB. Por ello CCOO presentó en su día un conjunto de propuestas para reformar el sistema fiscal, basadas en la progresividad fiscal, la justicia redistributiva y la lucha contra el fraude que garantizarían los recursos necesarios para su financiación sin tener que recurrir a un recorte en otras partidas presupuestarias.

A pesar de que los defensores de la Renta Básica participaron en el debate on-line con una elevada agresividad, el primer artículo que contestó a la propuesta de CCOO y UGT se titulaba “La miseria de una renta mínima garantizada, ¿estamos hablando en serio?”, en el proceso de discusión se fueron abandonando las posiciones maximalistas teniendo en cuenta el grado de consenso actual en la sociedad española sobre este tema. Fue particularmente interesante el debate presencial en Público TV (http://especiales.publico.es/publico-tv/espacio-publico/513714/renta-minima-garantizada) en el cual los defensores de la Renta Básica aceptaron que una Prestación de Ingresos Mínimos, como la propuesta realizada por CCOO y UGT, era un positivo paso adelante.

Una muestra del alto grado de consenso social alcanzado por la propuesta de CCOO y UGT son las más de 700.000 firmas presentadas el pasado 25 de mayo en el Congreso de los Diputados para que el Parlamento debata y apruebe esta ILP de forma que la renta mínima se convierta en un derecho subjetivo. Paso a paso se llega lejos.

 

 

 

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