Unidad de la Izquierda

La Organización del siglo XXI: Pluralidad y Especialización….

En torno a la distribución de portavocías parlamentarias en UNIDOS PODEMOS

 

Hace escasos días, Alberto Garzón y Pablo Iglesias han vuelto a protagonizar un pequeño rifirrafe en torno a cuestiones relacionados con visibilidad y protagonismo. Nada que ver, debe quedar claro, con personalismo, sino mas bien con los equilibrios de cada uno dentro de su propia organización, y las resistencias en ambas a la coalición.

Por esto último, deberían ser mas cuidadosos ambos jóvenes dirigentes con sus manifestaciones públicas en relación con este tema. Y mas cuidadosos con las cuestiones que afectan a la necesidad de acercar lenguajes y conceptos que permitan un debate abierto y sin complejos, pero también sin equívocos, de las estrategias del conglomerado, su ubicación real ante la población, y su proyección en ese contenedor político aún por configurar, pero donde ya hoy se toman las decisiones pertinentes para la cotidianeidad y el futuro de los españoles, incluidos aquellos que por tener una lengua materna diferente y ser mas ricos piensan que pueden jugar en otra división. Un contenedor donde aún UNIDOS PODEOS no tiene una alternativa común de alianzas.

Me refiero, por supuesto, a la Unión Europea que, con sus crisis, detenta el capital intelectual de Gobierno para el conjunto del área, la llave financiera y el apoyo de las elites, y de gran parte de la población de sus países miembros. Está sostenida por una red de interacciones económicas, culturales y administrativas que se han venido construyendo en los últimos cincuenta años, y a la cual, los países miembros no pueden presentar alternativa de separación en un mundo globalizado. Cosa que se verá más claramente con el desarrollo del Brexit.

En ese contexto, discutir sobre la portavocía de Economía, o a de Hacienda, denota una bisoñez poco comprensible en un político que conoce, porque en IU cuenta mucho, la correlación interna entre organizaciones del mismo entramado, y es, además, profesor de Economía.

Por ésta última cualidad, Garzón debería estar contento por haberse adjudicado Hacienda, en lugar de Economía. En el marco de los tratados comunitarios de la UE, la planificación económica es un oximorón, algo imposible por decreto y, sobre todo, por la existencia de la todopoderosa Comisaría de la Competencia, que deja la labor de los ministros de economía reducida a la aplicación de las políticas de austeridad, impide el fomento de sectores nacionales concretos, siempre sometidos a las políticas de inversiones de las grandes multinacionales, porque disuade las subvenciones a la actividad, que, caso de haberlas, se tienen que camuflar bajo planes apoyados por Bruselas de apoyos regionales o de empleo. La cartera, así, desde una perspectiva de izquierdas, queda reducida a labores de propaganda, para lo cual es mucho más útil la portavocía de Hacienda.

Esta última, sin embargo, permite un desarrollo mas claro, en cooperación con las áreas de medio ambiente, energía, lucha contra la delincuencia financiera, empleo e I+D, de políticas sectoriales y redistributivas, de lucha contra la desigualdad. Es en el área de los impuestos donde se va a jugar, en un futuro próximo, los alineamientos europeos en torno a derecha e izquierda, junto a energía y medio ambiente. Y como consecuencia, la lucha central contra el paro; frente al axioma neoliberal de que todo progreso tiene sus víctimas, que esgrimen las burocracias bien pagadas e instaladas en la administración de la Comisión de la UE y sus Agencias, para abandonar a su suerte a los perdedores de la globalización.

En mi opinión, la discusión sobre visibilidad no conduce a ningún lado, e impide los avances en la consolidación de UNIDOS PODEMOS, al tiempo que no afecta a la red confederal que se está construyendo y consolidando, la cual, sin un organismo común de desarrollo estratégico, va camino, esa sí, del populismo regionalista.

 

Valencia, 19-09-2016

 

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