Unidad de la Izquierda

Y 6.. El partido del siglo XXI y la herencia ideológica de Anguita

Y 6.. EL PARTIDO DEL SIGLO XXI Y LA HERENCIA IDOLÓGICA DE ANGUITA

 

Imposibilitados los socialistas para dar la réplica a Mariano Rajoy, Podemos reclama el protagonismo. Sin embargo, el grupo de Pablo Iglesias parece haber optado por una estrategia peligrosa: en lugar de convertirse en el portavoz de quienes se manifiestan en la calle, y de convertir en política sus reivindicaciones, Iglesias parece más cómodo encabezando la manifestación. (Soledad Gallego-Díaz, 6-11-16)

 

Una vez terminadas las votaciones en Madrid, podemos constatar una buena noticia: han ganado los partidarios de la unidad electoral con Izquierda Unida. Y como las buenas noticias nunca vienen solas, también hay que resaltar que han perdido los que saben, y manifiestan, de que los acuerdos con el PSOE son una necesidad que cubrirá, por lo menos, el horizonte de una generación. Es decir, que la ideología dominante en la actual dirección de Podemos no es la anquilosada socialdemocracia, sino el pensamiento simple porque-es-lo-que-entienden-los-trabajadores, de las dos orillas de Anguita: luchar contra el PP dando patadas en el culo del PSOE. Y no es que el PSOE no merezca de vez en cuando que se le recuerde su seguidismo a las fuerzas del sistema, la cuestión es que las decisiones las toma el PP, son sus políticas, y sin acuerdos con el PSOE es imposible cualquier cambio.

Y, hablando de Anguita, llegamos al nudo principal de la cuestión. España es miembro de la Unión Europea, su economía está integrada en Europa al 100%, incluso las exportaciones extracomunitarias se hacen por ser europeos. La Unión con Europa ha permitido la transición desde el capitalismo demencial del franquismo hacia el Estado del Bienestar; y la desindustrialización de los años ochenta no se puede achacar a Europa, sino a la debilidad del capitalismo español en unos años dominados por la globalización. Anguita tenía razón cuando planteaba, como muchos otros, que el tratado de Maastricht implicaba el abandono, sine díe de la agenda social, que acarrearía problemas serios en el futuro. Pero ni supo, ni podía, desde su perspectiva nacionalista e involutiva en valores descartados por la historia, plantear alternativas. Y sin embargo, la Unión Europea, su configuración y las fuerzas que allí se manifiestan, son el problema mas importante que los pueblos, los trabajadores de los países europeos y sus representantes políticos van a tener que afrontar ya. O si no, que se lo digan a los griegos, tras la brillante doble victoria electoral de Syriza.

Parece que la cualidad principal de los partidos de izquierdas es que no aprenden en cabeza ajena, y los aprendizajes en cabeza propia tardan tanto en ser asimilados, que el contexto cambia profundamente y aumenta el desconcierto. De alguna manera, saben que necesitan la inteligencia, y que la inteligencia tiene el defecto, muy humano, que trabaja para ella misma. Quisieran tener monjes, pero los cartujanos no piensan por sí mismos, necesitan certezas para aguantar la dureza de su disciplina, dogmas,.., y con dogmas es imposible comprender el mundo actual. Así que hay que no queda otra queaceptar el riesgo, madre de toda creatividad. Y admitir que la fuerza determinante en nuestro tiempo es el conocimiento; que no la información, magma reiterativo donde el individuo se pierde. La fuerza productiva más importante es el conocimiento o capacidad para discriminar y ordenar la información.

 

A VUELTAS CON LOS INTELECTUALES Y LOS PARTIDOS DE MASAS

La relación con la inteligencia no es fácil, pues tiene sus propios intereses, fundamentalmente el de seguir aumentando su capacidad, la acumulación de inteligencia útil (Grant)[i]. Pero tiene una condición: el conocimiento deja de ser útil cuando no se utiliza, cuando se mantiene ocioso y no es utilizado en la práctica pierde capacidad de acumulación (Williamson, O.E,)[ii]. Hoy, en todas las actividades humanas, la capacidad para atraer el conocimiento de una manera eficiente, sin que su coste haga inviable la actividad, es la clave estratégica crítica.

Un ejemplo, la prensa, donde la pérdida de calidad de la información diaria de masas, no es más que el reflejo de su incapacidad para gestionar la inteligencia. Ignacio Escolar, a propósito de la crisis de las publicaciones periódicas de noticias, comenta: perro no come perro, por eso la prensa no habla de …. sus abusos. Esto que comenta el director de eldiario.es se puede ampliar a un amplio abanico de profesiones, en una sociedad cada vez más en manos de las tecnocracias, en las cuales las diferentes clases sociales han delegado la construcción de las decisiones, y por lo tanto de sus estrategias. La relación entre inteligencia y capital es clara, pero muy conflictiva. La gestión tiene como misión generar valor para los accionistas; y el capital remunera a la inteligencia con acciones y primas sobre el aumento del valor bursátil de las compañías. Nada se dice de la solidez de las revalorizaciones, pues el capital no dispone de criterios para valorarla. La rotación de gestores de las corporaciones cotizadas en bolsa, sobre todo de las que su valor refleja expectativas de monopolio debidas a su exclusividad tecnológica, refleja la volatilidad de las revalorizaciones que se consiguen. El inversor se ve convertido en un jugador de casino; vive en un Montecarlo perpetuo, pero no tiene escapatoria. Solo la tecnocracia puede controlar, tiene herramientas para examinar a sus miembros, lo que crea una jerarquía de familias endogámicas (Bell)[iii].

La base de esa jerarquía es la meritocracia (Bell). Pero, ¿quién evalúa los méritos…? .. Para eso están las instituciones. Ellas discriminan el conocimiento, dicen cual es útil y cual es prescindible, y adjudican los méritos (M. Douglas). Nuestra sociedad ha puesto en manos de las tecnocracias sus instituciones económicas más importantes, creando un bucle oligárquico muy difícil de deshacer. Sobre todo porque esas instituciones, las que dicen a quien debe ir la riqueza que se genera a diario y quienes pagarán los platos rotos de la economía, están más allá de los gobiernos, en instancias transnacionales o supranacionales, sobre las cuales las democracias ejercen un control indirecto, mientras están atadas a sus decisiones por tratados y acuerdos vinculantes, como son los tratados de la Unión Europea, la CEOE, el CETA, TLCAN,….

En ese contexto, las tecnocracias se comportan de forma corporativa y solo aceptan los criterios de otros tecnócratas, funcionarios normalmente de Altos Organismos, al nivel del suyo, como la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial..etc. Para esos miembros de la elite mundial, no importa que llegaran al santuario de sus posiciones de la mano de liberales, conservadores o socialdemócratas; los altos funcionarios de las instituciones de la gobernanza mundial solo respetan el criterio de otros funcionarios del mismo nivel (clase A+), o de los centros académicos cuyos masters facilitan el acceso a la tecnocracia global: Harvard, la London Economics, Stanford… Un ejemplo a éstos procesos de evaluación de conocimientos, sin contaminación crítica, es la forma en que se construyeron las recomendaciones sobre La Reforma Laboral de 2010, es decir de Rodríguez Zapatero, para el gobierno de España.

Entre 2004 y 2008, Olivier Blanchard, economista jefe del Fondo Monetario Internacional desde la entrada al cargo de Dominique Strauss-Kahn, había escrito una serie de papeles sobre un nuevo enfoque keynesiano del mercado laboral, basados en estudios econométricos sobre varios de los países europeos. Con especial hincapié, dado su comportamiento explosivo, en el caso español. Estos trabajos tuvieron un fuerte impacto, dada la procedencia socialdemócrata de Blanchrad, sobre los economistas españoles de Bruselas, y sus amigos del gabinete de presidencia del PSOE. De los trabajos estadísticos realizados para construir los modelos econométricos de comportamiento del empleo en los diferentes países, se obtenía un factor aleatorio que, en el caso español y portugués se mostraba especialmente activo. Al tiempo que mantenía niveles de incertidumbre normales de cualquier modelo para el resto de países de la Unión Europea.

Dicho factor podrían, en palabras de Blanchrad, muchas cosas: sistema educativo, hábitos de búsqueda de empleo y empleabilidad, sistema de selección en las empresas, estructuras del propio mercado para aproximar empleadores y buscadores de empleo, sistemas de selección y reciclaje laboral,.., incluso hábitos de movilidad y residencia. Pero los autores de los trabajos, tras consultar con economistas españoles de Bruselas y del equipo del Gobierno español, decidió adjudicar el factor de desviación española de la norma europea a la legislación sobre el despido en España (Blanchard)[iv] .

 

CONSTRUIR LA PROPIA INTELIGENCIA NO ES NEGAR EL CONOCIMIENTO

Evidentemente, el conocimiento creado por los intelectuales en esas instituciones es un corpus de saber sesgado, pero no inútil. Los Think Tank de las instituciones capitalistas utilizan, por lo general, instrumentos conceptuales y matemáticos de primera calidad. Pero en ciencias sociales, el método científico no existe. Todo estudio acaba ordenando sus resultados según el sesgo ideológico de los investigadores. Pero, el mismo trabajo de Blanchard indica el camino. El propio autor duda, reconoce que los factores ambientales que pueden estar influyendo en la variable estocástica son varios. Su selección, la discriminación por la cual se llega a una u otra solución, es producto de los prejuicios de sus interlocutores españoles, tanto del PP (FEDEA) como del PSOE, el equipo de Moncloa entre 2004 y 2006, además de una brumadora mayoría de simpatizantes del PSOE en Bruselas, pues la incorporación de “economistas del estado” a la Comisión se hizo bajo la hegemonía de Felipe Gonzalez. Lo cual nos conecta con un tema fundamental cuando hablamos de relaciones entre las clases trabajadoras y los intelectuales. La cultura.

Hace pocos años, fuimos testigos del deplorable espectáculo del economista de CC OO en la Comisión para la reforma de las pensiones del Congreso de los Diputados. Su rendición a los criterios de las Compañías Aseguradoras, ¡porque no encontraba argumentos para rebatirlas! ¿Qué hubiera hecho un sindicalista? … Negar el consenso y ganar tiempo para asesorarse mejor. Pero el economista de CC OO tenía una cultura corporativa, de economista, y no una cultura de clase, sindicalista. Según criterios dogmáticos, llamaríamos traidor a éste pobre chico que, en puridad, fue puesto en un sitio para el que no tenía competencias sindicales. El fallo estaba en los criterios de selección de intelectuales por el sindicato. Los responsables del fiasco del “Dictamen de los expertos” al Congreso de los Diputados, son los dirigentes de CC OO que enviaron al que, seguramente, sería un economista competente, para una empresa, incluso en un cierre empresarial y una negociación de un ERE, pero no para llevar la política sindical al Congreso.

Pero, la clase obrera, en nuestro país y Europa, está ausente de los ámbitos social y político desde hace muchos años. Aquí, España, o lo que sea, desde los comienzos de la era Fidalgo, que coincide con la burbuja inmobiliaria y la deserción de la juventud trabajadora de la escuela para acudir en masa a la construcción, los trabajadores no han aparecido como sujeto, excepto el esfuerzo de CC OO en 2010 por recuperar un terreno, del que ya no disponía ni un grano de arena. La crisis, además, ha sido devastadora, como todas las crisis destructoras de empleo. Además, después del sueño previo, CC OO no ha tenido sosiego para reelaborar una política de defensa del empleo. Atacada en sus bases legales con la práctica derogación del Estatuto de los Trabajadores, jubilados los jueces pro-trabajadores, mimados y trabajados en las etapas de Camacho y Rodriguez, y faltos de una solidaridad de los sindicatos europeos, si es que la CEI es algo más que una oficina, solo han conocido la soledad. Hay pues que reconstruir, mas que reparar daños.

Se supone que entre tanto joven ultra-preparado, nuestros nuevos dirigentes políticos encontrarán formas de crear Think-tank de izquierdas, no sectarios, no de partido, favorables a la colaboración con los sindicatos para el restablecimiento o creación cuasi-exnovo de una cultura de izquierdas. Capaces de atraer inteligencia con la que construir modelos sencillos, no simples, pero si comprensibles, de la realidad. Modelos para que las nuevas hornadas de luchadores democráticos, trabajadores y  asalariados del conocimiento, construyan una visión de futuro sobre el presente práctico y real que viven. A los abuelos y abuelas, como Soledad Gallego, Ramoneda y otros más, que los jubilen. Solo hacen que incordiar, con sus llamadas a la sensatez y a aparcar las disputas, sosiego para construir el relato de la experiencia de los últimos tres años, sobre cimientos teóricos sólidos que permitan sustentar las discrepancias en bases racionales.

 

Pepe Candela

Valencia, 12-11-2016

 

[i] Grant R.M. (1998) The Resource Based Theory of Competitive Advantage: Implication forStrategy Formulation: California Mangement Review

[ii] Williamson, O.E. (1999) Strategic Research: Gobernance and Competence Perspectives; Strategic Management Journal, 20, 1078-1108.

[iii] Bell, D (1976) El Advenimiento de la Sociedad Postindustrial, Alianza Universidad, Madrid

[iv] Oliver Blanchard (2006) Portugal, Italy, Spain and Germany. The implication of a suboptimal currency área. New York , Well-MIT meeting

Oliver Blanchard and Jordi Gali (2006) A new Keynesian Model with Unemployment (Center for Financial Studies) Frankfurt

Oliver Blanchard and Jordi Gali (2005) Rel Wage Rigidities and the New Keynesian Model   (Center for Financial Studies) Frankfurt

Oliver Blanchard and Juan F. Gimeno (1999) Reducin Spanish unemploymen under the EMU (FEDEA)

 

image_pdfimage_print