Unidad de la Izquierda

El partido del siglo XXI…… y la ruta jacobea

 

Allá donde se cruzan los caminos, donde el mar no se puede concebir, donde siempre regresa el fugitivo,… pongamos que hablo de Madrid… (Joaquín Sabina)

En Santiago, campo de Estrellas, Martiño Noriega, alcalde de la ciudad del Santo por Las Mareas, ha sido el encargado de preguntar a las dos manos derechas de Pablo Iglesias, Echenique y Carolina, ¿cual era su intención de futuro en Galicia? Y conducirlos hacia lo que la configuración de la candidatura al parlamento español anunciaba: Si las elecciones del Estado exigieron que las organizaciones gallegas, catalanas y valencianas, previas a la aparición de Podemos, renunciaran a su idiosincrasia para fortalecer una opción popular, ¿porqué Podemos no va a hacer el mismo sacrificio en las autonómicas para favorecer, desde su lado, la unidad de la izquierda?

Ante la negativa, el alcalde sabio hizo la pregunta pertinente: ¿Parece que Podemos quiere conocer cual es su fuerza en Galicia…? de acuerdo! No tenemos porqué enfadarnos, seamos buenos amigos, .. pero, si esa es la duda, .. la única manera que tiene de resolverla es presentarse a las elecciones. Educadamente, el pasado doce de agosto, condujo a Pablo Echenique y Carolina Bescansa a la puerta y se sentó junto al teléfono a esperar la llamada.

La llamada del otro Pablo llegó, y Podemos se presentará en Galicia bajo las divisa de En Marea . Una decisión buena para la izquierda, porque deja el “conglomerado” como tal, y permite a las corrientes y culturas políticas allí presentes seguir ordenando su casa y preparase para un futuro en el que aún tiene que reconfigurarse muchas cosas, pero muy dudosa para Podemos. Tal como han ocurrido las cosas, Iglesias ha tomado, en twiter y sin consultar, una decisión que no solo condiciona el futuro de la formación morada en Galicia, sino en todo el Estado español.

Al propio tiempo, la forma de tomar la decisión, define un poco mas el perfil del líder de esa formación, un dirigente respetuoso con las personas de poder, y el alcalde de Santiago lo es, y poco respetuoso de las formas. Pero también, dado a la improvisación y un poco atolondrado, porque, al fin y al cabo, el Señor Noriega no ha hecho mas que aprovechar el shock de humildad que las elecciones del 26-J provocaron en Iglesias. Lo que nos lleva a Valencia y Barcelona, donde también hay personas de poder, y no solo mujeres, y la decisión de Galicia marca un precedente que no se podrá obviar. Esa correlación de fuerzas internas del conglomerado que, como arrecife coralino, se va configurando desde el aglutinante Podemos, ya ha escapado a su control, si es que alguna vez lo tuvo. Desde el 12 de agosto es decididamente confederal (Castelao).

Y por fín, llegamos a Madrid. IU, y su dirigente electo, Alberto Garzón, tienen ante sí una cruda papeleta. El carácter confederal de la Unidad Popular, por ponerle un nombre, quita protagonismo a

UNIDOS_PODEMOS, ya muy decaído tras las eleciones de junio. Quita capacidad de maniobra a sus componentes ante las sucesivas convocatorias autonómicas, y elimina los componentes jacobinos en la nueva izquierda. Los pactos electorales van a tener protagonismo autonómico, y la opción de descolgarse puede ser mortal. IU de Valencia, Andalucía y Extremadura, van a ser gruesas piedras en el zapato de Garzón, antes de que pueda dedicarse a preparar su alternativa.

En Podemos, el populismo al estilo del liberalismo americano tiene enfrente al radicalismo troskista, pero también a una nueva versión de la socialdemocracia europea, que se pretende heredera del austro-marxismo y la socialdemocracia nórdica. La opción que representa Garzón, con su programa neo-keynesiano y su énfasis en la unidad de la izquierda, tendrá que confrontarse, mas pronto o mas tarde, con las otras opciones existentes dentro del conglomerado confederal, y esa confrontación, pacífica y de ideas, tendrá que ser por el primer puesto de la lista de Madrid.

Nadie, que no cuente con el visto bueno de las personas de poder en el conglomerado, podrá optar a encabezar la lista de la capital. Y los peores enemigos de Alberto Garzón, para ese viaje, no están fuera de IU…… Claro que, en el proceso de conformación de la Nueva Unidad Popular, todo puede reventar, dado el talante de sus actores principales. … Esperemos que la barca resista.

También el propio Garzón, ante las dificultades internas, y la falta de sensibilidad del dirigente principal de Podemos, puede optar por intentar el viaje con su propia barca…. Puede preguntar a su mentor universitario y amigo catedrático…. Si a éste no le falla la memoria y acepta la merecida jubilación a la que todos estamos llamados, recordará que, hace 40 años, otros fueron víctimas de su impaciencia juvenil e intentaron su propio viaje fuera del contenedor principal. Crearon un pequeño partido y acabaron… enfangados en el pantano pro-soviético. Hoy, desaparecido el comunismo como opción europea, sus restos suponen, para el joven Garzón, anclajes en la inoperancia.

 

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